martes, 26 de junio de 2012

En tierra de nadie

N
de Denis Tanovic






 El cineasta bosnio nos sitúa en un trozo de guerra en su propia tierra para ofrecernos un contundente alegato contra la insensatez bélica.

Primero los contendientes, pero luego también la propia ONU y la prensa internacional quedan retratadas como un adulterado juego de intereses jugados a espaldas de las ciudadanos que mueren. 

Su enorme grito de desesperación se produce en un pequeño escenario. Dos soldados, unos bosnio y otro serbio, quedan atrapados en una trinchera aislada entre ambos ejércitos. La obcecación ideológica y la intolerancia dejarán paso a la supervivencia que los obligará a afrontar la situación mancomunados. Lo esencial, la vida, las expectativas, la familia, etc, se impondrá a los odios culturalmente heredados.



Al inicio de la convivencia se reproducen los enfrentamientos y desconfianzas. De hecho las armas (el poder) va cambiando de manos alternativamente y esto hace que cada uno pueda entender la situación del otro.  La ostentación del poder o su pérdida no resuelve nada y llegan a comprender que sólo unidos encontrarán el éxito.

La película se desprende enseguida de banderas e insignias para afrontar desnudo el simple drama de la coexistencia en un espacio acotado. Un nuevo elemento se añade a la ecuación cuando descubren que un tercer soldado está sentado sobre una mina antipersonal, la cual explotará en cuanto deje de comprimirla.
Y es entonces, con una convivencia que se va asentando, cuando aparecen los medios de comunicación y los soldados de la ONU que vuelven a colocarlos como simples contendientes. Los medios buscan la exclusiva, su propio alimento; la ONU está más pendiente de la normativa. A nadie importan los soldados en cuya ayuda han acudido. Sólo un sargento francés demuestra sensibilidad e interés por  arbitrar una solución.  El mayor ascendiente de la política y la imagen ante los medios internacionales, convierten la situación en rocambolesca.

Por supuesto nos hace recordar "Infierno en el Pacífico" de John Boorman, con Lee Marvin y Toshiro Mifune: dos soldados enemigos afrontan la supervivencia en una isla desierta en plena Guerra Mundial.


Los dos únicos contendientes de aquella se ven acompañados en ésta por elementos supuestamente civilizadores; pero las escenas con los soldados de la ONU inmersos en discusiones espurias resultan patéticas y dolorosas por su ineptitud.

La película posee una tensión dramática que va a más y en su misma sencillez resulta demoledora.

sábado, 23 de junio de 2012

El Mundo es Nuestro

de Alfonso Sánchez






¡Quillo, qué grandes el Cabeza y el Culebra!  Desparpajo y calle inundando la pantalla a tope.
Disfrazados de nazarenos sevillanos atracan una sucursal bancaria para encontrarse en medio de un embrollo de cuidado.

Famosos a través de Youtube donde venían colgando cortos de pura filosofía cani (más de 8 millones de visitas); Alfonso Sánchez (guionista, director, actor, productor)  y Alberto López (a quien vimos hace poco en la potente Grupo 7) componen una pareja bullanguera y verborreica que nos regala una comedia negra y salvaje que da voz a todos los estafados por esta crisis.

La frescura y la inmediatez de su propuesta no entraña prisas ni chapuzas. Según han contado ellos mismos, el guión está escrito desde 2009, y como la crisis está siendo tozuda se mantiene de plena actualidad su grito.
La financiación revela otra actualidad. Es la primera película española que se ha podido rodar financiándose a través de Crowdfunding (ya sabéis, mucha gente poniendo pequeñas cantidades a través de internet).

En su página web (aquí) se pueden encontrar tanto los cortos que los han hecho famosos, como las definiciones de esa filosofía de la vida que llaman "enterismo" y todos los contenidos a elegir bien en formato español o cani:


"Er Cabesa y er Culebra, dos niñato ke te caga, kieren liá el tako gordo y pegá un palo a un banco pa pirarse a brasí iguá que iso el Dioni surmano.
Pero lo ke paresia se el atraco perfecto, acaba liandose un poko aveh.
¿Conseguirian dos canorro barriobajero, un padre de familia desesperao , un empresario cortijero y corrupto, una cajera de banco hastiada y caxonda, una administrativa neurotica, un interventor homosexual reprimido que vive con su viejita, una reportera del cotilleo, una funcionaria despexá y feminista, un ingeniero que curra en el macdona, un parao vestio con su mono de currelo, una xaxa ex-cantante de copla y un xino llegá a entenderse?
Una comedia mu reá con mucha dosi de accion ke te va kea flipao por mi mare."

La película está llena de ideas y lejos de ser una mera colección de sketchs. La apertura y cierre de la película con una secuencia paralela en moto demuestra una voluntad de estilo. Aunque bien es cierto que la realización se somete a lo funcional, su fuerza está en el guión. Un trabajado guión que deja pocos tiempos muertos y hace evolucionar las situaciones con ritmo sostenido hasta un desenlace superlativo que ¡cómo no! tiene que ver con la Semana Santa.

Al verla te acuerdas de Berlanga o del primer Torrente (el único bueno para mí), pero también de la estupenda Tarde de Perros con aquel Al Pacino desaforado en un atraco que se complica y alarga hasta ir pelando las capas de toda una sociedad.
En nuestro caso están la corrupción de empresarios y banqueros (un maletín con medio millón de euros a punto de ser blanqueados sobrevuela toda el metraje), pero también el paro, los medios de comunicación en busca de carnaza y los distintos dramas personales de un padre de familia, una joven pareja a punto de firmar una hipoteca o un gay saliendo del armario. 

Como corresponde a una gran comedia social y negra está integrada por unos personajes secundarios muy bien definidos: el empresario, el cajero, la limpiadora, la periodista, etc;  pero yo subrayaría los chispazos de dos mujeres: una pobre reportera de televisión local que en medio del fregao ve su oportunidad de lucimiento. Sus apariciones salpimentadas a lo largo de la película son hilarantes. La otra es la inspectora de policía que supervisa el embolao. Cada vez que se complica todo un poco más, automáticamente escucha ¿pero usted de dónde es?. Para tener que responder, de Burgos. Claro, no entiende la idiosincrasia sevillana. Y es que Sevilla es todo un universo (con su crisis y todo) y el Culebra y el Cabeza son tus mejores guías. 
No perdérsela, oiga.

Biznaga de Plata, Premio del Público, en el pasado Festival de Cine de Málaga.

jueves, 21 de junio de 2012

The Good Wife


Creadores Robert y Michelle King




El experto en teatro y finísimo lector de toda literatura Marcos Ordóñez, tiene un blog en ElPais.com llamado "Boulevares periféricos" donde ha escrito sobre una serie que yo desconocía (Post completo aquí). Todo lo que dice en el artículo me gusta enormemente. Incitación total.

"Se ha escrito ya muchísimo sobre The Good Wife, pero mi entusiasmo por la serie es tan grande que me apetece echar mi cuarto a espadas. Inauguré este blog con la frase “Necesitamos a Aaron Sorkin”. Y seguimos necesitándole, desde luego, pero ¿por qué nadie me dijo, de un modo inequívoco, que tenía dos discípulos muy aventajados en la pareja formada por Robert y Michelle King, creadores y guionistas de The Good Wife
(…)
The Good Wife logra la cuadratura del círculo: que sea tan apasionante la trama principal (el día a día del bufete de abogados Lockhart & Gardner y los casos de los que se ocupan) como la secundaria (la peripecia individual -laboral, sentimental, familiar- de la abogada Alicia Florrick), aunque, ciertamente, podría invertirse el orden entre principal y secundaria con idéntico resultado.
¿Cómo se consigue ese equilibrio?
1) Los guiones son tan imprevisibles como sofisticados. Hay 23 episodios por temporada y, hasta ahora, ni uno solo de relleno: todos podrían ser peliculones. E incluso superan películas (o piezas teatrales) existentes: para citar un solo ejemplo, Duda (episodio 18 de la primera temporada), centrado en las deliberaciones de un jurado encerrado a cal y canto, va muchísimo más allá del presunto homenaje a Doce hombres sin piedad, el clásico de Reginald Rose.
2) Los diálogos son ingeniosos y brillantes hasta el pasmo: los personajes son extremadamente inteligentes, puro Sorkin style.
3) Las tramas desmenuzan, con lucidez y sin soflamas, los mecanismos del poder (judicial, político, económico). Los casos tratan asuntos de auténtico interés social con intrigas soberbiamente anudadas, que nunca decaen. Y que incluso “anticipan” procesos, como la ya muy comentada similitud –otro caso de naturaleza imitando al arte– entre Tratamiento VIP, una de las indiscutibles cumbres de la serie, y el (posterior) caso Strauss-Kahn. (…)
4) La puesta en escena rebosa una elegancia poco común: la relación romántica entre Alicia Florrick (Julianna Margulies) y Will Gardner (Josh Charles) es digna del mejor Blake Edwards.
5) Los personajes son complejos y evolucionan, como está mandado.
6) El trabajo actoral es de una gracia y una densidad de altísimo nivel

Si la estructura expansiva y el retrato sectorial del Baltimore de The Wire hacía pensar en Balzac, el Chicago de The Good Wife es profundamente dickensiano: por el núcleo jurídico que sirve para concentrar los principales conflictos de la sociedad que retrata y, desde luego, por la exuberante riqueza de su censo de personajes, todos muy sagazmente observados: hasta el más episódico posee un perfil dibujado con pinceladas certeras y libre de clichés.
Dickens cruzado con el mejor Mamet sería una buena definición de esas estructuras narrativas, esos perfiles y esos diálogos.   
 (…)
Will Gardner (Josh Charles) tiene algunas de las mejores frases del guión. Entre muchas, su respuesta al abogado inglés (Eddie Izzard, otro gigante) que trata de amenazarle: “Un consejo: cuando quiera intimidar a alguien, no use tantas palabras. La intimidación no es un soneto”. (Tarantino hubiera matado por escribir algo  semejante).
(…) 
Archie Panjabi (Kalinda Sharma). De acuerdo, Julianna Margulies es guapísima, pero la bomba sensual de la serie es esa joven actriz de ascendencia shijk crecida en el West End y cuya carrera habrá que seguir muy de cerca. Kalinda Sharma es misterio en estado puro, y con un voltaje erótico que tumba de espaldas (y que funciona por contención, como pedía Hitchcock: hay algo profundamente victoriano en el ADN del personaje).
(…)
Hasta ahora, en las películas o series de abogados, los jueces solían ser figuras borrosas y de escaso relieve. Robert y Michelle King aprovechan al máximo la serialidad para personalizar a los magistrados (y abogados, y fiscales, incluso acusados), papeles que corren a cargo de estrellas invitadas, de modo que cada nueva aparición se convierte en una fiesta. (…)
En el departamento de contendientes jurídicos, el podio se lo reparten tres sierpes marrulleras:
En lo alto, primus inter pares, el peligrosísimo y ultracínico Louis Canning (Michael J. Fox, premio al mejor casting televisivo de la década), que utiliza su incapacidad física como arma arrojadiza (casi la respuesta jurídica al Miguelito Loveless que atormentaba a Jim West); a ambos lados, la falsa ingenua Nancy (“Solo soy una chica de Michigan”) Crozier, un papel bombón para Mamie Gummer, y la gorgónica Patti Nyholm (alias “la abogada del bebé”), cumbre de la duplicidad venal, encarnada por Martha Plimpton.
En el lado de los “buenos”, destaquemos, para ir cerrando ya, a otro personaje que bien podría figurar (sí, uno más) en el reparto de El ala oeste: Kurt McVeigh (Gary Cole), el experto en balística, honesto a carta cabal, republicano hasta las cachas y adorador de Sarah Palin, por el que bebe los vientos Diane Lockhart, la formidable Christine Baranski.”

Corriendo a por ella.

lunes, 18 de junio de 2012

Límites

AdolFotografías


          De estas calles que ahondan el poniente,
          una habrá (no sé cuál) que he recorrido
          ya por última vez, indiferente
          y sin adivinarlo, sometido

          a Quien prefija omnipotentes normas
          y una secreta y rígida medida
          a las sombras, los sueños y las formas
          que destejen y tejen esta vida.

          Si para todo hay término y hay tasa
          y última vez y nunca más y olvido
          ¿quién nos dirá de quién, en esta casa,
          sin saberlo, nos hemos despedido?

          Tras el cristal ya gris la noche cesa
          y del alto de libros que una trunca
          sombra dilata por la vaga mesa,
          alguno habrá que no leeremos nunca.

          Hay en el Sur más de un portón gastado
          con sus jarrones de mampostería
          y tunas, que a mi paso está vedado
          como si fuera una litografía.

          Para siempre cerraste alguna puerta
          y hay un espejo que te aguarda en vano;
          la encrucijada te parece abierta
          y la vigila, cuadrifonte, Jano.

          Hay, entre todas tus memorias,
          una que se ha perdido irreparablemente;
          no te verán bajar a aquella fuente
          ni el blanco sol ni la amarilla luna.
         
          No volverá tu voz a lo que el persa
          dijo en su lengua de aves y de rosas,
          cuando al ocaso, ante la luz dispersa,
          quieras decir inolvidables cosas.

          ¿Y el incesante Ródano y el lago,
          todo ese ayer sobre el cual hoy me inclino?
          Tan perdido estará como Cartago
          que con fuego y con sal borró el latino.

          Creo en el alba oír un atareado
          rumor de multitudes que se alejan;
          son lo que me ha querido y olvidado;
          espacio y tiempo y Borges ya me dejan.


                                                  Jorge Luis Borges     El Otro, el Mismo


Borges no escondió su fuente, este otro poema de mismo título que publicó en el capítulo Museo de su libro El Hacedor


                   Límites

           Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar,
           hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
           hay un espejo que me ha visto por última vez,
           hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
           Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
           hay alguno que ya nunca abriré.
           Este verano cumpliré cincuenta años.;
           la muerte me desgasta, incesante.



                                  Julio Platero Haedo    De Inscripciones (Montevideo, 1923)

viernes, 15 de junio de 2012

Blancanieves y la Leyenda del Cazador

de Rupert Sanders



La película tiene unos efectos visuales espectaculares, aventura y fantasía; pero cuando acaba la empiezas a olvidar. 

¿Quién es la más hermosa? Pues Charlize Theron, sin duda. Me quedo con su hermosura antes que con el perpetuo gesto de asco de la Stewart. Así que la película está al revés. 


El guión apunta hacia un relato más adulto, con una malvada que reflexiona sobre su amargo destino de mujer. Pero es sólo eso, un apunte. Lo mismo que la épica. El guión se muestra ralo y sólo se anima cuando aparecen unos enanos con muy mala leche. Otro acierto visual el de los enanos interpretados por actores normales y tratados digitalmente. Ahí están unos lujosos secundarios  del tipo de Ian McShane, Toby Jones o el gran Bob Hoskins

El añadido del cazador tiene su punto y hay que decir que Chris Hemsworth da la talla en su interpretación; pero el amigo de la infancia de Blancanieves cuyo padre liderará las tropas rebeldes es un florero que nada aporta .


La película se hace entretenida a fuerza de acumular escenas visualmente potentes e ideas de otras películas. Por allí aparece un bosque maléfico copiado de La Princesa Prometida, un troll perdido desde Willow, unas batallas espectaculares a imitación de Lord of Rings, y hasta se convoca al Espíritu del Bosque con el que el maestro Hayao Miyazaki nos dejó admirados en La Princesa Mononoke.
Pues eso.

jueves, 14 de junio de 2012

CIBERÍADA - de Stanislaw Lem







Voltaire y Swift viajan a otros mundos.-

Lem es el reverso de Kafka en la ciencia-ficción. Sus especulaciones muchas veces son cómicas y siempre encuentra las grietas por donde llegar al meollo del hombre y la sociedad.

En la estela de VoltaireSwift, Lem nos regala un libro de relatos filosóficos poniendo planetas, robots y viajes interestelares donde aquellos ponían veleros y tierras vírgenes o el fulgor del Oriente. La búsqueda de la felicidad, de la riqueza, de la inmortalidad e incluso del Conocimiento, cobran forma en estos relatos de aventuras donde Clapaucio y Trurl, dos "constructores con Diploma de Omnipotencia Perpetua con nota sobresaliente", recorren el universo ofreciendo sus habilidades. En su primera aventura aterrizan en un planeta dividido en dos reinos. Cada uno acude a un rey sabiendo que les requerirán para armas y artilugios de conquista...pero ellos han estudiado las teorías de Garganciano...

La obra está repleta de reyezuelos y tiranos a los que estos ocurrentes ingenieros dan la vuelta como un calcetín para mostrarnos sus miserias.
"El sabio monarca mantenía una teoría que llevaba a la práctica: la de la felicidad universal. Es bien sabido que el hombre no ríe porque está alegre, sino que está alegre porque ríe. Cuando todos dicen que las cosas van perfectamente bien, el ambiente mejora enseguida. Los súbditos de Monstropito tenían, pues, la obligación de repetir en voz alta, naturalmente por su propio bien, que todo les iba a pedir de boca." p. 11

En la primera parte del libro, las expediciones entrañan asuntos más sociológicos y juguetones, al estilo de Swift. En la última parte, sobre todo en la séptima singladura, nos muestra un derrotero más personal e incluso metafísico. 
La obra hace cumbre con relatos tan quiméricos como Expedición Tercera, o los dragones de la probabilidad.
"Trurl y Clapaucio (demostraron) que el dragón era termodinámicamente imposible sólo en el sentido estadístico, al igual que los elfos, duendes, gnomos, hadas , etc. Los dos científicos calcularon en base a la fórmula general de la improbabilidad los coeficientes del duendismo, de la elfiación, etc. La misma fórmula demuestra que para presenciar la manifestacion espontánea de un dragón habría que esperar dieciséis quintocuatrillones de heptillones de años más o menos. No cabe duda de que el problema hubiera quedado como un simple curiosum matemático, si no fuera por la conocida pasión constructora  de Trurl, quien decidió investigar la cuestión empíricamente. Y puesto que se trataba de fenómenos improbables, inventó un amplificador de la probabilidad y lo comprobó." p. 70

Teoría de Probabilidades, Metafísica, Ontología, tiranía, avaricia, insolidaridad...e incluso computadoras demasiado inteligentes como para ser útiles.  Con un estilo desenfadado e invenciones de apariencia ligeras, Lem mordiquea las miserias del ser humano.

Las tres máquinas fabulistas del Rey Genialón  son un conjunto de relatos que parodian Las Mil y una Noches, con sus cuentos dentro de otros cuentos, sus sueños, apariciones y amores con princesas. Una de las historias es un trasunto de Schopenhauer, donde un sabio cascarrabias nos refiere colérico el nulo éxito de sus tratados sobre la Razón y el Cosmos en "cuarenta y cuatro volúmenes con parergones y paralipómenos".

 

En la Expedición Sexta, aparece Ignorato, "un bandido-mago que en su propio castillo vive, de negra gravitación construido, que de fosa le sirven eternas tempestades, de muros, el no ser, y que sus ventanas son ciegas y sus puertas, sordas." Ignorato asalta naves y caravanas en pos del saber; pero confunde información con conocimiento y la máquina que construye Trurl emite tanta que acaba enterrado en ella.

La Expedición Quinta A, o la consulta de Trulr, es una sinfonía cósmica sobre la burocracia. Su redacción es excelsa y sus reiteraciones de frases y fórmulas sintácticas lo convierten en una ópera bufa donde  la forma y el fondo confluyen en un sarcasmo genial.

Altruicina, o una historia verdadera donde se cuenta cómo el ermitaño Bonifacio quiso hacer feliz al Cosmos y cuales fueron los resultados, tiene la textura del más ácido Voltaire (Cándido, pero también Micromegas o Zadig). La altruicina, un regalo de los Seres de la Fase Suprema del Desarrollo, amplifica nuestra empatía hacia los demás, pero la naturaleza humana convierte todo en alevosía.


Lem era un socialista convencido y estudiaba medicina en la Universidad de Cracovia cuando los alemanes invadieron su Polonia natal. Durante la guerra trabajó como soldador y mecánico mientras colaboraba con la resistencia polaca.
Al terminar la guerra regresó a la Universidad. Allí se enteró de que el biólogo soviético Trofim D. Lysenko, apoyado por el aparato estalinista había estado expandiendo sus teorías pseudocientíficas (proclamaba la heredabilidad de las características adquiridas (como por ejemplo que los ratones a los que se les cortaba la cola tendrían hijos sin cola);  también satanizó los estudios genéticos. Lem se rebeló negándose a sus exámenes finales. Nunca se licenció como médico.
"Eden" es la primera obra de ciencia ficción de la que no renegó. Fue publicada en 1.959 y habla de la manipulación y el control de los seres humanos por medio de la química.
Tardó mucho tiempo en tener contacto con la ciencia ficción del otro lado del "telón de acero"; pero al hacerlo se dedicó a escribir un montón de artículos criticándola por su pobreza intelectual. De los autores norteamericanos deploraba su ignorancia técnica, torpeza literaria e ingenuidad sociológica. Philip K. Dick fue de los escasos autores que le causaron admiración. Esta controversia le granjeó la enemistad de la Science Fiction and Fantasy Writers of America, haciendo que ¡el mismísimo Philip K. Dick -miembro de dicha Asociación- le acusase  de ser un comisario comunista!
Magnífico Lem. Genio y figura.

miércoles, 13 de junio de 2012

A propósito de Elly

de Asghar Farhadi




Resulta admirable la naturalidad con que Farhadi despliega sus películas tanto en el guión como en la realización: situaciones cotidianas en las que hurga hasta mostrarnos siempre el trasfondo de las personas.

 En este caso reúne a un grupo de parejas con sus hijos que van a pasar el fin de semana cerca de la playa. Una de las mujeres lleva a su amiga Elly. Quiere que conozca a uno de sus amigos recién vuelto de Alemania después de divorciarse.

Es una vívida película coral centrada en las relaciones personales. Material en el que abunda el director en su obra posterior, Nader y Simin, donde incluye además aspectos sociológicos.

About Elly hace de la sencillez su mejor arma. Sus vibraciones  van pasando de comedia dramática a película de intriga donde cada personaje inquiere la verdad de los otros. Las situaciones cotidianas y plenamente convencionales acaban desembocando en un retrato a cuchillo. Llama la atención que organizar una cita a ciegas en aquella sociedad puede tener un componente de culpabilidad que en Occidente no pasaría de mero juego.

Resulta muy refrescante el papel de la mujer en esta película. Todos y todas son jóvenes, sus relaciones de pareja (discusiones, cuidado de niños, etc) se producen en igualdad y por ejemplo, conducen los coches indistintamente.
Lo mejor de la película son las interpretaciones y el ritmo. Farhadi enlaza escenas donde se renueva el interés, siempre aportando algo, con lo que la película no deja de avanzar en ningún momento. La acción  en la primera parte recae sobre Elly y los intentos de todo el resto por integrarla. En la segunda, cuando ella desaparece y no se sabe si se ha ahogado o ha huido,  todos se cuestionan lo que saben de ella: ¿está casada o soltera, tiene familia, escondía algún problema?.

Para el espectador el punto de inflexión ocurre durante una conversación en que el divorciado cuenta a Elly su separación en la que su mujer le confesó, "un final amargo es mucho mejor que la amargura sin final".

Para colmo, finalmente se presenta un hermano de Elly, aunque por el móvil de ella, todo el grupo descubre que en realidad se trata de su novio. Una sensación de culpabilidad y sospecha se generaliza entre unos y otros.


Como el Doctor House no se cansa de repetir, todos mentimos.Cada persona esconde secretos.

La tragedia de Elly va a hacer que afloren situaciones que unos y otros guardan. En este sentido me recuerda a la estupenda película francesa "Les petits mouchoirs" en la que también un nutrido grupo de amigos y matrimonios comparten un verano de vacaciones.  El contacto diario y la tragedia que vive uno de sus componentes hará que afloren esas pequeñas mentiras sobre las que construimos nuestras relaciones.

sábado, 9 de junio de 2012

De MECÁNICA y ALQUIMIA - de Juan Jacinto Muñoz Rengel








Fervoroso del relato fantástico (Borges, Bioy, M.R. James, Hoffmann, Benson, Bierce, Stevenson, Hawthorne, Chesterton, Saki, Dumas, Maupassant, Schwob, etc) considero que la literatura española peninsular está (ahora hay que decir estaba) huérfana de estos territorios.


Por eso me produce regocijo encontrar temas y personajes tan netamente fantásticos en este espléndido volumen; el cual incluye libros cuyos misterios asesinan o matemáticos y relojeros que como Prometeo roban el fuego aúreo. Todo ello en escenarios como el Toledo de los reinos de Taifas o la ciudad de Praga, ahita de enigmas. 

El libro atesora cuatro piezas magistrales como son El libro de los instrumentos incendiarios, Lapis Philosophorum, El relojero de Praga y Te inventé y me mataste, además de otras de una clara invención.

La maldición de Zweiss abunda en el tema de la mansión y las sagas familiares malditas. 
El faro de las islas de Os Baixos, reproduce en un escenario remoto la desaparición de la línea que separa a los seres reales de los fantasmas.
Brigada Diógenes como su título indica, remeda el clásico Farhrenheit 451 de Bradbury. En éste unas brigadas policiales asaltaban las casas en busca de libros. En el de Rengel las brigadas persiguen moradores y viviendas atacados por el famoso síndrome. 
Pasajero 1/1 abunda en ese futuro apocalíptico en que las basuras se enseñorean del mundo, mientras un tren (casi olvidado ya por sus moradores) se acerca con un único pasajero.
Alegoría de la Alquimia.       Nôtre-Dame de París.

El monje Pierre de Nôtre-Dame y su monasterio du Berre que alberga una botica alquímica, la taifa de Toledo con el detective al-Mustansir o la mansión maldita de los Zweiss en la septentrional Baviera, poseen densidad histórica y enjundia ficcional. 


Pero también la ciencia ficción de Brigada Diógenes y Pasajero   1/1 es precisa y contundente. En este ámbito futuro se incluye  Te inventé y me mataste, magnífico relato que hubiese firmado el maestro Philip K. Dick. También recuerda al magnífico cómic The surrogates de Venditti y Wendele (del que hizo una paupérrima adaptación al cine Jonathan Mostow). A pesar del desafortunado título del relato, su invención, desarrollo y desenlace tiene los mimbres del maestro: en el futuro las personas encargan gólems de apariencia  humana con los que convivir. Cuando llegan los roces y el hartazgo uno se puede deshacer de ellos simple y legalmente. El problema empieza cuando tú te deshaces de un golem con la pariencia de una mujer determinada y resulta que esa mujer existe y casi al mismo tiempo se ha deshecho de un gólem que te representa a tí.
Los relatos estan escritos con pausa y aroma
"Ha llamado a la puerta, y un sirviente le ha hecho  pasar al zaguán, le ha ofrecido una bandeja de cerezas  y otra de naranjas amargas, y le ha rogado que espere unos minutos. Al-Mustansir se ha distraído perdiendo la mirada en la decoración  geométrica de las paredes, porque el orden siempre le ayuda a pensar (en estos momentos se concentra en una pared y comienza a sumergirse en las formas mixtilíneas de   rombos y estrellas superpuestas, de ahí pasa con facilidad a la repetición simétrica, a la multiplicación y subdivisión infinita, para después ascender a la mutabilidad del universo, y de ahí a la metáfora de la eternidad). Cuando al-Mustansir se encuentra cerca de llegar a la indivisibilidad de Dios ( ... ) es interrumpido por la hija del escriba." p. 12
y no escatiman ese giro final sorprendente o abierto que el propio Bioy determinaba como uno de los factores inexcusables de la perfecta narración.

Maravilloso libro de relatos fantásticos donde no falta la intriga y una fértil imaginación. Un pequeño tesoro en la literatura española.

viernes, 8 de junio de 2012

Coreografía Cósmica



"El astrónomo alemán Karl Schwarzschild estaba en las trincheras del frente ruso durante la Primera Guerra Mundial cuando hizo un descubrimiento memorable. Por alguna razón se había llevado al frente las ecuaciones de la relatividad general, la teoría de la gravedad, el espacio y el tiempo que Einstein había publicado solo un año antes. La esencia de la teoría se puede captar con una inspirada frase del físico John Wheeler: la materia le dice al espacio cómo curvarse, y el espacio le dice a la materia cómo moverse. Una coreografía cósmica llena de armonía y autoconsistencia.
Los cuerpos celestes familiares, como el Sol o la Tierra, generan unas curvaturas suaves en el espacio y el tiempo de su entorno. Pero Schwarzschild pudo calcular que si un objeto muy masivo ocupara un espacio muy pequeño, causaría una curvatura tan colosal que, dentro de cierto radio —el bellamente denominado horizonte de sucesos— , nada podría alcanzar la velocidad de escape necesaria para salir de allí, ni siquiera la luz. Schwarzschild había descubierto los agujeros negros sin moverse de su trinchera. Mandó sus cálculos a Einstein, que le respondió: “Sus matemáticas son excelentes, pero su física es lamentable”. El autor de las ecuaciones no pudo digerir a las criaturas que habían salido de ellas. Y Schwarzschild murió poco después en el frente.

El gran descubrimiento de Stephen Hawking reactivó el asunto medio siglo después. La relatividad general es solo uno de los dos cimientos de la física actual, el que rige la majestuosa coreografía de los planetas, las estrellas, las galaxias y hasta el universo entero, y que es el fundamento de la cosmología moderna. Pero el segundo, la mecánica cuántica, impera a la escala de los átomos y las partículas subatómicas. En su ámbito de tamaño, cada teoría predice la realidad con una mareante cantidad de decimales, pero ambas son incompatibles. Las ecuaciones de Einstein se deshacen en la jungla microscópica, donde los pares de partículas saltan dentro y fuera de la existencia como el gato de Cheshire, y hasta la misma nada siempre tiene algo.
Hawking, sin embargo, se dio cuenta de que los agujeros negros debían participar de lo mejor de esos dos mundos: tan masivos que deben regirse por la relatividad, tan pequeños que han de obedecer a la física cuántica. Las paradojas de la segunda cambian de naturaleza en los aledaños del horizonte de sucesos. Lejos de allí, cuando un par de partículas (mejor, una partícula y su antipartícula) emerge de la nada tiene una vida muy efímera, porque las dos se aniquilan enseguida y vuelven a convertirse en nada. Pero en las cercanías de un agujero negro, una de las partículas puede cruzar el horizonte de sucesos para no salir jamás, y la otra se queda a este lado sin nadie que la aniquile: convertida en ‘radiación de Hawking’, la única cosa que emite un agujero negro, y lo que ha permitido a los astrónomos saber que Sagitario A, en el centro de nuestra galaxia, es uno de ellos."

Javier Sampedro en ElPaís.com

miércoles, 6 de junio de 2012

La ENCICLOPEDIA de los MUERTOS - de Danilo Kis










"Todos los relatos de este libro están en mayor o menor medida bajo el mismo signo de un mismo tema, que podría llamar metafísico; desde la Epopeya de Gilgamés, la cuestión de la muerte es uno de los temas obsesivos de la literatura."  De este modo nos presenta el autor su propio libro en un Post Scriptum donde incluye comentarios sobre su gestación y fuentes hasta constituir una joya más de las muchas que atesora este espléndido volumen.

Honores fúnebres describe los apoteósicos funerales que toda la fauna de desposeídos habitantes del puerto de Hamburgo organizan a  una prostituta: allí están los desheredados del mundo sean rusos, alemanes, ingleses o italianos que bebieron de su boca la única alegría de la vida.
En "La leyenda de los durmientes", basado en una sura del Corán se nos refiere el sueño o la duermevela de unos cuerpos que descansan entre la vida y la muerte.
"La oscuridad era densa como la pez, el silencio era el silencio del sepulcro de la eternidad. Sólo se oía el goteo del agua por las bóvedas invisibles, sólo la molienda de la eternidad en la clepsidra del tiempo.
¡Ah! Quién pudiera deslindar el sueño de la realidad, el día de la noche, la noche del alba, los recuerdos de las quimeras?
¿Quién pudiera colocar un hito visible entre el sueño y la muerte?" p. 99
Danilo Kis abunda en las diversas metáforas de la muerte. La Enciclopedia de los muertos y El libro de los reyes y de los tontos son dos largos y magistrales relatos.

En el primero, una mujer accede a una biblioteca en Suecia, allí encuentra La Enciclopedia de los muertos cuyos miles de volúmenes se multiplican por salas y estantes. Busca la memoria de su padre recientemente muerto. Durante toda una noche accederá a unas pocas páginas en las que fantásticamente se contiene la vida entera de su padre con su niñez, adolescencia, fiestas y enfermedades o la visión fugaz que en una ocasión tuvo del mar. Allí se encuentra en detalle su vida, familiares y vecinos, calles y casas, viajes y trabajos con sus conversaciones, fechas, nombres y descripciones de casas y campos...Los dos giros con los que se remata el relato son formidables.
"Porque nunca se repite nada en la historia de los seres humanos -y creo que en ello radica el mensaje esencial de los autores de la Enciclopedia...-, todo lo que a primera vista aparece igual apenas es similar; cada hombre es un astro aparte, todo ocurre siempre y nunca, todo se repite hasta el infinito y de forma irrepetible. (Por eso, los autores de la Enciclopedia de los muertos, este grandioso monumento a la desemejanza, insisten sobre lo particular, cada ser humano es para ellos sagrado.)" p. 57

El Libro de los reyes y de los tontos es un relato-ensayo donde leemos, "Uno de los mejores manuales jamás escritos para uso personal de los dictadores modernos o de quienes sueñan con serlo, y a juicio de Norman Cohn, anuncia con despiadada lucidez los totalitarismos del siglo XX." En el post scriptum el propio autor nos acerca a su gestación y sentido.
"El Libro de los reyes y de los tontos", fue concebido inicialmente como un ensayo, del que ha conservado huellas evidentes. Mi intención era exponer brevemente la historia verídica y fantástica, ´increíblemente fantástica´ del nacimiento de Los Protocolos de los Sabios de Sión, de la demencial influencia  de éstos sobre generaciones  y generaciones de lectores, y de las trágicas  consecuencias que de todo esto se derivaron; un tema que me interesaba desde hacía años, como parábola del mal (lo que prueban ciertas páginas de El Reloj de Arena). Quería pues poner en duda, a través de un ejemplo comprobado por la Historia y más o menos conocido, la opinión comúnmente aceptada de que los libros sólo sirven para bien. Sin embargo, los libros santos, al igual que las obras canonizadas de los maestros del pensamiento, son como el veneno de la serpiente: son fuente de moralidad y de caos, de caridad y de crimen. ´Muchos libros no son peligrosos. Lo peligroso es uno sólo´". p. 199
"La narración Sellos rojos con la efigie de Lenin es, a pesar de la abundancia de citas, una fantasía aunque "personalmente jamás entendí para qué sirve inventar libros o transcribir cosas que de un modo o de otro, no han ocurrido de verdad". (Nabokov). pág. 201
Resulta paradójica este cita del autor de Pálido fuego.

El Espejo de lo desconocido es un perfecto relato fantástico donde una niña vislumbra en su espejito el trágico destino que en ese mismo momento cae sobre su padre y a sus hermanas.

En La historia del Maestro y del discípulo  se mezclan ingredientes tan sugerentes como el Talmud, "la ciudad de los misterios" (Praga) y la discusión de "un dilema ético, originario de Platón, que se podría resumir así: el arte y la moral tienen su fundamento en dos premisas diferentes y como tales son incompatibles" o "el arte es obra de la vanidad, y la moral es carencia de vanidad".

En Es glorioso morir por la patria, un joven noble va a ser ejecutado. Sus temores y las expectativas de una madre guardiana del honor familiar provocarán una situación sorprendente. 
En este y otros muchos de sus cuentos, temas y tratamientos sentimos la familiaridad con Borges: Un libro de nebuloso origen donde se declara el complot para subvertir el mundo; cuentos que semejan ensayos, ficciones de una fantasía metafísica, leyendas místicas. A este magisterio añade el autor un estilo espléndido y muy personal.


Danilo Kis es un autor celebrado por escritores aunque parece ser que poco leído en España. Sus libros trenzan la Historia, la Cultura y la Imaginación para conformar páginas de alta literatura.
“Fue sobre todas las cosas, un exiliado. Y un superviviente. Criado, como decía él mismo, entre tres religiones -la judía, la ortodoxa y la católica-  y dos lenguas -la serbocroata y la húngara-, Kisš fue testigo con siete años de la masacre de judíos serbios a manos de fascistas húngaros durante la II Guerra Mundial. Con 10, recibió la noticia de que su padre, superviviente de la matanza de Novi Sad, había muerto en Auschwitz. Ese hecho daría lugar a una célebre trilogía formada por Jardín, ceniza; Penas precoces y El reloj de arena. Este último, publicado en 1972, abrió las puertas al nuevo Danilo Kis, consciente para siempre de que los escritores alimentan la falsa impresión de que mientras crean su mundo, están cambiando el mundo. Siempre pendiente de las víctimas inmoladas en el altar de las ideologías, su obra se convirtió en una suerte de ficción documental hecha de textos fragmentarios que mezclan con crudeza la sangre y la poesía: "Los documentos que utilizamos se expresan con el terrible lenguaje de los hechos y en ellos la palabra alma tiene un deje blasfemo", dice el narrador de uno de sus relatos.

Asentado en Francia, a Danilo Kisš le tocó vivir allí la incomprensión de una "izquierda-caviar" a la que ponía nerviosa la sola mención del Gulag soviético. Fue en París y no en Belgrado donde se desencantó de la política. "No te fíes de las estadísticas, de las cifras, de las declaraciones públicas: la realidad es aquello que no se ve a simple vista", escribió en sus Consejos a un joven escritor. ¿Y qué es la realidad? "La realidad es la hierba que crece y los pies que la pisan". Danilo Kišs no llegó a contemplar la caída del muro de Berlín. Murió unas semanas antes, en octubre de 1989. Padecía cáncer. Tenía 54 años. Hay quien dice que se suicidó.

Esta semblanza del autor la he extraído del artículo publicado por J. Rodríguez Marcos en ElPais.com

martes, 5 de junio de 2012

London Boulevard

de William Monahan



 
Thriller que se sigue con interés y concluye con una escena de fuerte impacto pero al que le falta intensidad y negrura. Alguien ha apuntado que su defecto es la falta de química entre los protagonistas. No lo creo. Es más profundo.

El director estrena su primera película después de haber conseguido el Oscar en 2.006 por el guión de Infiltrados de Martin Scorsese. La película entretiene pero no resulta absorbente. Tiene un dramatismo poco vigoroso y lo que es peor carece del impulso trágico que hubiese requirido.

Mitchell (Colin Farrell) acaba de salir de la cárcel y quiere regenerar su vida fuera del hampa. Pero los tentáculos de ésta tirarán de él. Por un lado su hermana Briony (Anna Friel), desequilibrada mentalmente y alcoholizada no dejará de meterle en problemas. Por otro el capo Rob Gant, que interpreta tan brillantemente como siempre Ray Winstone,  intentará reclutarlo y finalmente la bella y enclaustrada actriz Charlotte (Keira Knightley), que vive acosada por los paparazzi, requiere sus servicios como guardaespaldas.

Las mejores bazas de la película nos las brindan los secundarios. El ayudante-administrador de la actriz, que interpreta  David Thewlis,   es un lujo y sobretodo Ray Winstone, que como jefazo de los bajos fondos, antes de matar a alguien tiene la costumbre de contarle un historia muy personal.


Las hechuras son de película negra y personaje con fatum; pero el negro se queda en un gris oscuro y eso que material había. 
La historia prometía y los actores también pero la peripecia de Mitchell resulta un tanto superficial; por supuesto y recordando personajes semejantes, lejos de la que compuso el atribulado Al Pacino en  Carlito´s way o de la intensidad e ironía de Gabriel Byrne en Miller´s crossing (Muerte entre las flores) de los Coen. 

viernes, 1 de junio de 2012

Dogville

de Lars von Trier





Grace (Nicole Kidman) llega a un pueblucho en la montañas -Dogville- huyendo de unos gánsters. Tom (Paul Bettany) convence a los habitantes para que la escondan. Grace a cambio, ha de realizar trabajos para la comunidad. Cuando la búsqueda y las visitas del sheriff se intensifican, a los habitantes del pueblo les asalta el miedo. Comienzan exigiendo una mayor compensación por el riesgo y acaban percibiendo que Grace está acorralada y a sus expensas. Al olor de esta presa, como si fuesen perros, todos comienzan a enseñar sus colmillos y a merodearla. Pronto se suceden los abusos que continúan con humillaciones hasta llegar a la violación por parte de varios vecinos.

El guión va directo a la yugular de la sociedad y del ser humano, pero con una propuesta escénica radical e innovadora. Toda la acción se desarrolla en un único espacio escénico donde la calle y las cuatro casas que constituyen el pueblo están pintadas en el suelo. Los personajes deambulan por este espacio desnudo, mientras desnudan sus miserias. Resulta curioso el contraste entre un espacio tan diáfano y la textura del relato que juega a ser un cuento maravilloso conducido por un narrador.









Toda esta propuesta está sostenida por juegos de luces, sonidos y cámaras ubicuas. 

La película comienza como un cuento maravilloso o una fábula. El narrador nos advierte que está contada en un prólogo y nueve capítulos mientras un plano cenital del pueblo se convierte en un zoom con el que penetramos en las casas y los corazones de sus habitantes.

Una primera apariencia de aldea agradable, con una vida comunitaria sostenida por reuniones de vecinos, se verá expuesta a una novedad: una joven hermosa y vulnerable. La situación nos la presenta Tom, el joven que convoca las reuniones
con el fin precisamente de un "rearme moral". 

"-Intento refrescar la memoria a la gente mediante un ejemplo.
-Y ¿cuál será el ejemplo mañana?
-Uhmm, no lo sé. Si a la gente de Dogville le cuesta aceptar a los demás, lo que necesita entonces es algo que aceptar, algo tangible...como un regalo.
-Y ¿por qué iba a venir alguien aquí a hacernos un regalo?
-No lo sé. Ya pensaré en algo."

A continuación aparece Grace. Es el regalo, la variable que hará que todo se reordene y aflore la mezquindad. En este sentido me recuerda a Teorema de Passolini, donde la aparición de un joven trastoca los valores burgueses y religiosos. Dogville, en este sentido, es más universal, afecta al ser humano.


La propia fábula moral es perversa en su plan. La inicial amabilidad se va convirtiendo en opresión. Grace es la piedra de toque donde todos acaban afilando su abyección: la criada negra reproduce con ella el trato vejatorio que sufre, un niño la chantajea, el transportista y el leñador Chuck la convierten en culpable de sus más bajos instintos.
La campana que es símbolo de vida comunitaria, llamada al ángelus, aviso de incendios o muertes; aquí se convierte en un metrónomo que exige a Grace correr de un trabajo a otro.


La violación de Chuck es el inicio de la barbarie. Mientras la viola justifica su acción convirtiendo a la agredida en culpable: "Eres demasiado hermosa y delicada para este lugar. Es culpa tuya que necesite tu respeto, Grace. Quiero que me respetes." 
Las paredes inexistentes transmiten que todo el pueblo es consentidor.

La película abunda en debates cívicos y morales; por momentos parece la dramatización del conocido aserto "el hombre es un lobo para el hombre".
"Los perros sólo se dejan llevar por sus instintos, ¿por qué no íbamos a poder perdonarlos?"   Se pregunta Grace ante su padre cuando vuelve a rescatarla. Pero tras unos minutos de reflexión, "de pronto se abrió la luz de la luna. Fue como si la luz anterior, tan compasiva y tenue, se negara finalmente a seguir encubriendo al pueblo...la luna penetraba en las irregularidades y defectos de los edificios y las personas."
Finalmente ella requiere el poder de su padre, desea "enmendarlo por el bien del ser humano. Quiero hacer que el mundo sea mejor." Y ordena matar a todos y quemar el pueblo. En este punto cabe preguntarse si tenía derecho a semejante venganza. Yo creo que eso la convierte en uno de ellos. 

El diseño de producción resulta provocador, quizás algunos lo tilden de artificioso y banal. Pero no yo. Creo que la estilización subraya el alcance de una obra de arte, confabula al contenido con el continente. En Dogville, la desnudez del espacio, la inexistencia de las paredes nos dirigen directamente al corazón del drama. El gran cineasta Carl Theodor Dreyer, cuya carrera comenzó como crítico teatral, ya reflexionó sobre esto:

"La capacidad de abstraer es consustancial a toda creación artística. La abstracción da al cineasta la posibilidad de salir del estrecho recinto en que el naturalismo ha encerrado al cine."

"El arte no es imitación, sino elección subjetiva, y el director sólo incluirá lo que considere necesario para lograr un efecto claro y espontáneo. La simplificación debe eliminar todo lo que no respalde a la idea central. Mediante este proceso el motivo se transforma en símbolo, y con el símbolo estamos ya en el terreno de lo abstracto."                                                     
(Manuel Vidal Estévez, "Carl Theodor Dreyer". Ediciones Cátedra, Colección Signo e Imagen. Cineastas. Junio 1997)
Y de símbolos está preñada la película:  
El padre deja a su hija en un calvario y luego la recoge. Grace, La Gracia visita a los lobos.
Grace al presentarse ante el pueblo sale del útero de la mina abandonada. Una mina estéril que preside un pueblo mediocre.
Ni los niños son inocentes. También hay una matanza de niños. Sólo se salva el perro. Un perro dibujado con tiza cuyos ladridos hemos oído a la largo de toda la película guiado por la simpleza y la beatitud de sus instintos.

P.D 1  Parece ser que esta es una de las películas favoritas de Anders Breivik, autor de la masacre en la isla de Utoya en Suecia. Ante  la sospecha de que el final de Dogville hubiese inspirado este acto criminal, el director  lo lamentó profundamente y señaló: "Es horrible. Mi intención con Dogville era totalmente la opuesta. Es decir, preguntarse si podemos aceptar a una protagonista que se venga de todo el pueblo".

P.D. 2 Los créditos de cierre de la película están montados sobre imágenes de personas de la América profunda y de la Gran Depresión. La música es de Bowie, "Youngs americans",  que en un momento dado dice "¿no estás orgulloso de seguir teniendo dos caras?".