viernes, 15 de septiembre de 2017

LA SOCIEDAD LITERARIA y el PASTEL DE PIEL DE PATATA de GUERNSEY - de M. A. Shaffer y A. Barrows










Querido lector:
Dado que estas leyendo esta entrada he de suponer que buscas una referencia sobre este libro en concreto o sobre alguno en general. Te puedo asegurar que éste no te defraudará. Te entretendrá y sobretodo, te emocionará. Me lo regaló una compañera de trabajo como venganza por haberle impuesto (el libro) Un monstruo viene a verme. Deseaba procurarme el nudo en la garganta que yo le induje. Conseguido.

Este es un libro epistolar. Lo componen docenas de cartas que la periodista y escritora Juliet Ashton cruza con su amigos, con su editor y sobre todo con los habitantes de Guernsey (una de las islas del Canal) que sufrieron la ocupación nazi y cuyas experiencias vitales durante la guerra, conforman el grueso de la trama. 

La verdad es que no soy fan de los libros epistolares; pero comencé a leer las primeras páginas y cuando volví a levantar la vista del libro me encontraba en la página 70. ¡Qué naturalidad en la expresión! ¡Con qué sencillez y profundidad se traslucen personas verdaderas en esas epístolas! 

El libro resulta en todo punto delicioso, fascinante y conmovedor. Durante los pocos días que me duró, no dejaba de preguntarme cómo era posible que las autoras hiciesen aflorar, de forma tan sutil y convincente, la personalidad y el carácter de cada una de las personas implicadas. A veces incluso con sólo un par de cartas; no más necesitó la rencorosa e intolerante señorita Adelaide Addison para destilar toda su bilis. 

Recién terminada la 2ª Guerra Mundial, la escritora Juliet Ashton está buscando argumento para su próximo libro. En esos momentos recibe la carta de un nativo de la isla de Guernsey. Le comunica que tiene un libro de su propiedad ("encontré su nombre y dirección escritos en la cubierta interior del libro") y le pregunta por otros libros del autor, Charles Lamb. Inopinadamente, en la carta se desliza un comentario sobre la Sociedad Literaria de Guernsey y Juliet no puede dejar de tirar de ese hilo narrativo que le llevará a descubrir a toda una comunidad verdaderamente peculiar.
"¿Puede mandarme el nombre y la dirección de alguna librería de Londres? me gustaría pedir por correo más libros de Charles Lamb. También querría preguntar si alguien ha escrito alguna vez la historia de su vida, y si lo han hecho, si me pueden mandar un ejemplar. Debido a su brillante y aguda inteligencia, creo que el señor Lamb debe de haber tenido una vida muy triste.
Charles Lamb me hizo reír durante la Ocupación alemana, sobre todo cuando escribió eso del cerdo asado. La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey nació por un cerdo asado que tuvimos que esconder de los soldados alemanes, así que me siento cercano al señor Lamb." pág. 16
En medio de las precariedades de la guerra, unos cuantos vecinos se juntaron para cenar en secreto un plato de cerdo que habían logrado escamotear de los decomisos alemanes. La velada fue tan deliciosa que se alargó más de la cuenta y cuando volvían a sus casas fueron detenidos por violar el toque de queda. A uno de ellos se le ocurrió poner la excusa de que volvían de una reunión de la Sociedad Literaria de Guernsey. La excusa resultó convincente y a partir de ahí tuvieron que formarla y mantenerla. Esta simple anécdota cambió sus vidas y, después de varios años, también la de Juliet Ashton, que encontró allí la coartada para vertebrar su historia literaria y personal.

La galería de personajes resulta inolvidable: Dawsey es el hombre callado pero fuerte y leal, Elizabeth McKenna es un personaje que no aparece físicamente, pero que por su carácter vitalista, su honestidad y su enorme inteligencia emocional se convirtió en el pegamento de la Sociedad Literaria. También está Isola Pribby, una excéntrica mujer a la que muchos tachan de bruja, el sencillo granjero, la loca pero entrañable y siempre dispuesta vecina, la retrógrada que se ahoga en su miedo y su cólera, así como un cuestionable mayordomo que ante la huida del señor, se hace pasar por lord en plena ocupación alemana.
"He leído tus capítulos varias veces, y tienes razón, no funcionará. Una sucesión de anécdotas no hace un libro. Juliet, el libro necesita un centro. No me refiero a más entrevistas exhaustivas. Me refiero al punto de vista de una persona que pueda explicar qué estaba pasando a su alrededor. tal como está escrito ahora, los hechos, por muy interesantes que sean, parecen tentativas dispersas al azar. Me duele tener que escribirte esto, pero lo hago sólo por una razón. Tú ya tienes el centro, sólo que todavía no lo sabes.Estoy hablando de Elizabeth McKenna. ¿No te diste cuenta de que todos los que entrevistaste hablaban de ella tarde o temprano? Dios, Juliet, ¿quién pintó el retrato de Booker y le salvó la vida y bailó por la calle con él? ¿Quién se inventó la mentira sobre la Sociedad Literaria y luego hizo que sucediera? Guernsey no era su casa, pero se adaptó al lugar y a la pérdida de libertad. ¿Cómo?. Debía de echar de menos a Ambrose y a Londres, pero al parecer nunca se quejó. Fue a Ravensbrück por proteger a un trabajador esclavo. Mira cómo y por qué murió." pág 222
Amber Venz por Andrew Salgado
Uno de los rasgos que más destaca en el libro es la excentricidad de algunos personajes. Creo que sólo los ingleses poseen esta cualidad tan cautivadora como paradójica.  Su forma de vivir y concebir la vida suele ser absolutamente personal y nada convencional. Como decía Edith Sitwell, la excentricidad es algo muy vital, "es la lucha individual contra la docilidad, la búsqueda de algún antídoto que nos salve de la melancolía; la fundación, en definitiva, de un cielo en el que soportar nuestras existencias." Creo que este tipo de personas representan gozosas alternativas para afrontar la existencia humana. 
Estimada señorita:
Yo también soy miembro de la Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey, pero nunca le he escrito sobre mis lecturas, porque sólo leí dos cuentos de niños sobre perros fieles y valientes. Isola dice que quizás venga usted a escribir sobre la Ocupación y creo que debería saber lo que nuestros Estados ¡hicieron a los animales! ¡Nuestro propio gobierno, no los sucios alemanes! Les daría vergüenza contárselo, pero a mí no." pág 160
En la galería de tipos que nos proponen las autoras están representados una gran diversidad de vicios y valores: la heroicidad, la compasión, la intolerancia, la autenticidad, la arrogancia, la fraternidad... Las personalidades de esa pequeña comunidad de Guernsey y sus relaciones quedan reflejadas en el libro con una gran viveza y encanto.

Dado que Mary Ann Shaffer fue bibliotecaria, librera y editora no es de extrañar que el libro destile un profundo amor por la literatura como un nutriente esencial de la vida humana. 
"Me pregunto cómo llegó el libro a Guernsey. Quizás hay en los libros algún tipo de instinto secreto que les lleva a sus lectores perfectos. ¡Sería maravilloso que fuera verdad!" pág. 17
No quiero caer en ofrecer un catálogo de libros y autores que se comentan (las hermanas Bronté, Charles Lamb, Marco Aurelio, William Wordsworth,...). En todo caso se hace de refilón. Lo interesante que el libro muestra es cómo la literatura se convierte en un ingrediente activo en la vida de estos personajes. 
"El señor Skeeter se encaminó al frente de la habitación, nos fulminó a todos con la mirada y anunció que él no quería estar allí y que sólo había leído el estúpido libro de Marco Aurelio porque su queridísimo viejo amigo, Woodrow Cutter, se había metido con él porque no iba a las reuniones. Todo el mundo se volvió a mirar a Woodrow, y Woodrow, allí sentado, se quedó obviamente horrorizado y con la boca abierta.
"Woodrow -continuó Jonas Skeeter- vino a verme al campo cuando yo estaba ocupado amontonando el abono. Tenía un pequeño libro en las manos, y dijo que lo acababa de leer. Dijo que le gustaría que yo también lo leyera, era muy "profundo".
"-Woodrow, yo no tengo tiempo de ser "profundo", le dije.
"Él dijo: "Deberías buscar tiempo para leerlo, Jonas. Si lo leyeras, tendríamos más cosas sobre las que hablar en el Crazy Ida´s. Nos divertiríamos más que con una pinta de cerveza."
"Eso hirió mis sentimientos, no puedo pretender que no fue así. Mi amigo de la infancia se comportó con aires de superioridad durante algún tiempo, sólo porque leía libros para vosotros y yo no. Antes lo habría dejado estar, cada uno a lo suyo, como decía mi madre. Pero ahora, ha ido demasiado lejos. Me ha insultado. Se colocó por encima de mí en la conversación.
"Jonas -dijo-, Marco Aurelio fue un general romano, un guerrero poderoso. Este libro es sobre lo que pensaba, estando ahí entre los cuados. Eran bárbaros que se escondían en los bosques a esperar para matar a todos los romanos. Y Marco Aurelio, viéndose en apuros por culpa de esos cuados, se tomó tiempo para poner sus pensamientos por escrito en este pequeño libro. Tenía pensamientos largos, muy largos, y podríamos usar algunos de ellos, Jonas."
"Así que me tragué el dolor y cogí el maldito libro, pero he venido aquí esta noche para decir, antes que nada, ¡Vergüenza, Woodrow! ¡Debería darte vergüenza, poner un libro por encima de tu amigo de la niñez!
"Pero sí lo leí, y esto es lo que pienso: Marco Aurelio era un maniático, siempre midiéndose su bienestar mental, preguntándose qué había hecho, o qué no había hecho." pág 189
El tono directo y espontáneo nos lleva en volandas sobre las páginas. La acción se sucede rápida. De una preocupación vamos a otra. De un recuerdo a una invitación. El vaivén emocional siempre es interesante y nunca farragoso. Juliet está siendo asediada por un atractivo y poderoso editor norteamericano mientras le empiezan a llegar cartas de Gernsey. Los nativos de las islas establecen con ella un quid pro quo, lo que nos lleva a conocer tanto los recuerdos de la Ocupación, como la infancia y juventud de Juliet.

Según avanza, el libro se vuelve más oscuro, al relatarse las tragedias de la invasión nazi: Los trabajadores esclavizados de la organización Todt, la hambruna que atormentaba a invasores e invadidos, la amistad que surge entre aparentes enemigos, la detención y extradición de Elizabeth MacKenna dejando a su pequeña Kit a cargo de la Sociedad Literaria...

Viendo los embates que la vida lanzaba contra estos personajes, no pude dejar de recordar un cita de Rick Atkinson en Los cañones del atardecer (un relato que abarca desde el Día D en Normandía hasta la derrota de Alemania):  "la guerra nunca es lineal, sino más bien una empresa caótica y aleatoria de reveses y avances, torpeza e ímpetu, desesperación y euforia”. Como la vida misma. 






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Las autoras
Mary Ann Shaffer fue una escritora norteamericana nacida en 1.934. Falleció en 2.008, tras una larga enfermedad. Durante un viaje a la isla de Guernsey, la niebla le obligó a esperar en el aeropuerto durante horas. Esta circunstancia le permitió leer 'Jersey Under the Jackboot', un libro sobre la ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial. Esto le sirvió de inspiración para la novela 'La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey'. Antes de concluirlo cayó enferma: "Debo darle las gracias de todo corazón a mi sobrina, Annie Barrows, quien me ayudó a terminar el libro cuando unos inesperados problemas de salud me impideron trabajar por un tiempo  después de vender el manuscrito. Sin pensárselo dos veces, dejó de lado el libro que estaba escribiendo y se puso a trabajar en el mío. Fue una suerte enorme tener una escritora como Annie en la familia. Esta novela no se hubiera terminado sin ella."





Guernsey
P. D.
"... En cuanto a la historia de Guernsey, no hay mucho que decir. Las islas pertenecieron en una ocasión al Ducado de Normandía, pero cuando Guillermo, Duque de Normandía, se convirtió en Guillermo el Conquistador, se llevó con él las islas del Canal de la Mancha en el bolsillo de atrás y las entregó a Inglaterra, con privilegios especiales. Estos privilegios fueron aumentados más adelante por el rey Juan, y ampliados una vez más por Eduardo III. ¿Por qué? ¿qué hicieron ellos para tener tal preferencia? ¡Absolutamente nada! Más tarde, cuando aquel pelele de Enrique VI tuvo que devolver la mayor parte de Francia a los franceses, las islas del Canal decidieron quedarse como un dominio de la Corona de Inglaterra, ¡y quién no!. " pág 127

domingo, 3 de septiembre de 2017

VALERIAN y la CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS - de Luc Besson

Entretenida película de aventuras galácticas que no logra remontar el vuelo por un tono excesivamente infantil, reflejado en secuencias enteras montadas como un simple videojuego, y en una historia de amor entre los protagonistas realmente tontuela.

Tiene un par de secuencias magníficas, como la presentación inicial con la Estación Espacial Internacional creciendo y expandiéndose mientras el comandante va recibiendo a visitantes cada vez más extraños y lejanos. O el rescate de Grumpy entre los callejones y antros de un mercado virtual. Grumpy es un simpático bichito capaz de reproducir centenares de copias de cualquier cosa que se trague y está prisionero de un animalote grasiento, al estilo Jabba el Hutt, quien lo está ofreciendo al mejor postor. El resto de secuencias parecen un cúmulo de postales animadas que parecen buscar el más difícil todavía. 

Los títulos de crédito incluyen un homenaje a David Bowie, con su conocido tema "Space Oddity", y sirven para trasladarnos hasta el siglo XXVIII donde Valerian (Dane DeHaan) y Laureline (Cara Delevingne) forman un equipo de agentes espacio-temporales con la misión de descubrir qué se esconde en el corazón de la asombrosa Alpha, la Ciudad de los Mil planetas. Este conglomerado espacial en constante expansión, sirve de punto de encuentro entre razas y especies de todo el universo que conviven y comparten conocimientos; pero en su recóndito centro hay una zona oscura de donde ninguna expedición ha regresado con vida. 

La película se ve con gusto por el mimo con que Luc Besson se ha acercado al universo visual de Valerian: planetas remotos, naves de todo tipo, callejones y ciudades de abigarrado y exótico aspecto por donde pululan cientos de razas alienígenas a cual más extraña e insólita. La película es excelente a nivel visual pero falla en el guión y en la elección del actor principal. Se supone que Valerian es joven pero con un gran bagaje de habilidades y experiencias como policía intergaláctico; pero Dane Dehaan aparece demasiado aniñado. Me recuerda a Luke Skywalker, pero éste imberbe jovenzuelo era creíble porque no dejaba de ser un simple padawan.

Desde niño, Luc Besson ha estado fascinado por los cómics de Valerian, obra de Pierre Christin y Jean-Claude Mézières que empezaron a publicarse en 1967. Ese universo desbordante de imaginación ya lo utilizó como inspiración en El Quinto Elemento (donde Mezières trabajó como asesor). En esta nueva película adapta la aventuras narradas en dos de los volúmenes de la saga: El imperio de los mil planetas y El embajador de las sombras. 

Los cómics de Valerian son un clásico y extienden su influencia hasta la original Star Wars, por mucho que George Lucas nunca lo haya reconocido: la nave de Valerian y el Halcón Milenario son muy semejantes, en el volumen On the False Earths (1977) interviene un ejército de soldados clonados, aunque sin armaduras; también a Valerian -como a Han Solo- lo atrapan prensándolo en un bloque de plástico. Hasta el icónico bar de Star Wars donde se solazan todo tipo de razas alienígenas fue visitado años antes por Valerian y Laureline. 

En este 2017 se celebra el 50 aniversario del nacimiento de la saga que fue publicada a lo largo de más de 40 años y que Norma Editorial tiene recopilada en siete estupendos tomos integrales. Con motivo del estreno de la película, esta editorial acaba de publicar el tomo Valerian y la ciudad de los mil planetas que recopila los dos álbumes en los que se basa. 

La película  destaca por la enorme variedad de mundos y razas que concita: los Pearls, una raza pacífica y feliz que vive en perfecta armonía con su medio ambiente hasta que la guerra amenaza con exterminarlos. Los Doghan Daguis, unos simpáticos caradepatos que hablan 8000 idiomas, trafican con información y comparten un mismo cerebro de tres en tres. La cantante Rihanna también luce espectacular como glamópodouna stripper multiforme capaz de adoptar cualquier aspecto para cumplir las fantasías sexuales de los hombres. Además de otras docenas de bestias alienígenas, paisajes deslumbrantes, mundos submarinos, sórdidos tugurios, robots asesinos y misterios sobre razas perdidas.



Pero todo ello no es suficiente para convertirla en una película memorable. Los protagonistas apenas tienen entidad, el malvado (interpretado por Clive Owen) parece un simple Gargamel y todo el exotismo y desbordante imaginación muestran poco espesor y ninguna oscuridad. Y esto a pesar de tocar asuntos tan trascendentales como el genocidio de una raza, la convivencia pacífica de centenares de culturas o la inmigración ilegal: el personaje de Rihanna llega a exclamar, "no existes si no tienes papeles". La película pasa por ellos de puntillas. 

Finalmente, me llama la atención que en esta ebullición de razas, la humana siga manteniendo el cetro de inteligencia dominante, haciéndose cargo tanto del gobierno como del ejército.

jueves, 31 de agosto de 2017

EL REGRESO - de Rafael Dieste

Serie Narraciones Extraordinarias

Sentada al amor de la lumbre, donde un pequeño fuego todavía se esfuerza en hacerle compañía, la vieja Resenda tiene fijo el pensamiento en lejanos recuerdos, y puede que en algún presagio que esa noche le espantó el sueño. A veces se mueve un poco, escucha, y en seguida retorna a su embeleso…
Le quedó el nombre de Resenda porque su difunto marido era el señor Resende, y también como un modo de guardarle respeto.


Aún trabajaba el viejo cuando el mozo gallardo, su Andresiño, regalo de la casa, se fue en grey con otros, mordiendo un clavel, a tierras de Morería. Poco supieron decir de él los otros. Sí, lo habían visto por allá. Pero, debéis tener en cuenta… Allá no es como aquí. Millares y millares de hombres, una romería impresionante. Unos yendo hacia adelante, otros aguantando la sed en la cumbre de un cerro, o transportando los víveres… ¿Quién habla de muerte? Se sabría. Y venía entonces el tejer y destejer sospechas, conjeturas: casos de los que se pierden, de cautivos, de los que andan en secretas encomiendas. Con aquellas historias la ansiedad de los viejos se entretenía. Pero el tiempo corría… En fin, se dejó de hablar del asunto, y pronto el viejo perdió los ánimos y aquel amor a la tierra que levanta a los labradores. No duró mucho. Un día sintió frío y se encogió en el lecho con el deseo de un largo, infinito reposo, el rostro perdido en no se sabe qué lejano amanecer. Estuvo encamado una temporada, sin ningún deseo de hablar. Un día llamó a la compañera a su lado, le apretó la mano y, muy bajo, murmuró: No vuelve…
Aquella noche el viejo moría.


La vieja Resenda quedó sola, sola. Pero en su espíritu una palabra única se levantó para nunca más ser derribada. El viejo agonizante había dicho: No vuelve. Ella, con una seguridad hecha de anhelos y presentimientos, dijo: ¡Vuelve! Y esperó a lo largo de muchos inviernos…
Un andar suave, amortiguado, se deslizó por el piso de arriba.
Después el portón de la cocina se abrió un poco, silencioso y cauto. Pero de repente se cerró y batió violentamente en el marco de piedra.
Los sueños de la anciana huyeron. Con los ojos encendidos levantó la cabeza y se puso a escuchar…
Todo enmudece en la casa a no ser las pisadas blandas, leves.
-¿Quién anda ahí? -gritó. Y su propia voz sin respuesta la llenó de extrañeza.
Se sintió sola por vez primera, y como pasmada, todavía más que atemorizada, de aquella soledad.
Entonces comenzó a llamar al hijo como si estuviera allí adormilado, con la intención de espantar al ladrón, pero también para sentirse menos desamparada:
-¡Despierta, perezoso, que anda gente por la casa! Coge esa hacha y corre a ese lobicán que viene a robar a los pobres. Para una corteza de pan que ha de encontrar en el horno es capaz de estrangularme.
La voz se le ovilló. Alguien parecía ahora empujar la puerta desde fuera con esa lentitud astuta de los gatos o del viento tramposo. Chirriaron de improviso los goznes, con un lamento de pereza importunada, y la puerta quedó franca. Allí, deteniendo el paso, como para dar tiempo a la madre para serenarse, estaba, erguido y alegre, el hijo de la vieja Resenda. El resplandor del pequeño fuego, que en aquel instante se avivó de súbito, relampagueó en su rostro. Era el de siempre… Los dientes, mozos, mordían todavía el clavel.


Alguna mujer que pasó volando junto a la casa, sintió gritar a la vieja el nombre de su hijo. Otros dicen que la sintieron hablar a deshora, y hasta canturrear mientras iba y venía. Otros (tiempo después) que un mendigo forastero, sospechoso, había estado espiando un ventanuco de la casa, encima de un emparrado, para ver dónde escondía la vieja unas onzas de oro que, según rumor corrido por la aldea, tenía costumbre de contar diciendo: Las guardé para ti, hijo mío. Pasé malos años, pero aquí están. Y se dice que ese mendigo nada pudo decir de semejante oro… Sí del terrible acontecimiento, y que fue a confesarse muy arrepentido.
Al día siguiente -ya no calentaba el sol- los vecinos llamaron hasta hartarse en la puerta de la casa silenciosa. Finalmente decidieron, después de hablar en grupo con la alegría inconfesada de las alarmas insólitas, echar la puerta abajo. Por el hueco que abrieron los empujones del más corpulento se colaron todos.
Muy pronto dieron con la vieja Resenda. A poco trecho del hogar la encontraron tendida en el suelo, con los ojos tan abiertos que no parecía que estuviese muerta.
De Andrés nunca se supo. Todos dicen que fue comido por los cuervos en tierras de Morería.





Rafael Dieste (España, 1929-1981)
Relato incluido en "De los archivos del trasgo (Dos arquivos do trasno, 1926)

lunes, 7 de agosto de 2017

DUNKERQUE - de Christopher Nolan

Incapaz de hacer una película pequeña, Christopher Nolan nos relata de un modo intimista una de las acciones bélicas más complejas e impactantes de la 2ª Guerra Mundial, el rescate de más de 300.000 soldados ingleses, franceses y belgas  rodeados por los alemanes y sin más salida que el mar.

Cuando la Alemania nazi y la Unión Soviética invaden en 1939 Polonia, arranca la Segunda Guerra Mundial. Para evitar la invasión de Francia, Inglaterra envía la Fuerza Expedicionaria Británica (10 Divisiones) a Nantes y Cherburgo. Por aquella época se había concluido un ambicioso plan para cortar toda posible invasión alemana, la línea defensiva Maginot. Esta línea se extendía desde Suiza hasta Luxemburgo confiando en que la zona boscosa y abrupta de Las Ardenas fuese suficiente defensa natural. Pero el Jefe del Estado Mayor alemán Erich von Manstein no quería caer en la guerra de trincheras como ocurrió en la Primera Guerra Mundial y diseñó un plan más innovador y audaz, la Blitzkrieg, una guerra relámpago.

Las divisiones de tanques Panzer atacaron sorpresivamente cruzando los bosques de las Ardenas, establecieron cabezas de puente sobre el río Mosa y llegaron rápidamente al canal de la Mancha, aislando así a los ejércitos aliados en Bélgica y Holanda. Fue la consagración de la blitzkrieg. La acción coordinada de tanques y aviación asombró al mundo. La velocidad y el movimiento del ejército alemán derrotó a los franceses y aliados en sólo unos días. El 19 de mayo de 1940, el comandante de la Fuerza Expedicionaria Británica, general John Vereker Gort, recibe la noticia del comandante francés de que los franceses ya no tenían tropas entre los nazis y el mar. Gort da la orden de evacuación a través del canal de la Mancha por las amplísimas playas de Dunkerque. En ese momento empieza la película de Nolan, cuando un pelotón de soldados británicos es acosado por los tiradores nazis y llegan en su huida a las playas de Dunkerque, una ratonera bajo el fuego de la Lufwaffe.

El director no enhebra una historia, ni se centra en un personaje. Abandona la elaborada complejidad de otras tramas (el Caballero Oscuro, Inception) y nos entrega una película que es pura acción: un desnudo relato que es una sucesión de hechos sobre los que sobrevuela constantemente la tragedia. 

Autor también del libreto, Nolan abre tres frentes para hilvanar su narración: el dique de las playas de Dunkerque en el que durante una semana se agolpan soldados esperando barcos que no llegan y asediados por los stukas sin piedad. El barco de recreo Moonstone que personifica las docenas de barquitos civiles que acudieron a rescatar a sus soldados. Y un spitfire que rememora la guerra del aire. 

Cristopher Nolan juega con el tiempo (la acción del dique dura una semana, la del barquito un día y la del spitfire una hora) para comprimirlo todo en 107 minutos. Consigue con ello atenazarnos y sumergirnos sin escape en esta trampa mortal. Puedo decir que durante la proyección, la tensión agobiante me mantuvo la boca abierta y la respiración contenida. El drama humano que despliega la película es abrumador.

La ambientación es asombrosa. Las colas de soldados en las playas, el dique construido sobre camiones, el hundimiento por la artillería nazi, de uno de los ocho barcos hospital a pesar de llevar el emblema de la Cruz Roja, la avanzadilla de embarcaciones civiles, los torpedos....

La ausencia de diálogo, el anonimato de los soldados protagonistas, la ambientación extraordinaria y un sonido de lo más elocuente nos invitan a vivir casi un documental en vez de una película de ficción. Nadie se plantea más que sobrevivir. La cinta se convierte en una experiencia sobrecogedora de la guerra a través de la imagen y de un sonido extraordinario obra de Hans Zimmer.
Fotograma de la película y abajo, fotografía histórica















La Operación Dinamo se desarrolló entre el 29 de mayo y el 4 de junio de 1940. Las previsiones iniciales estimaban que se podría evacuar a 35.000 o 45.000 hombres. El gobierno pidió ayuda a las embarcaciones civiles porque la marina no daba abasto: respondieron barcos de pesca, remolcadores, ferries e incluso un vapor, el Medway Queen, que realizó siete trayectos de ida y vuelta. Participaron un total de 861 embarcaciones diferentes, 693 de ellas británicas, y pasó a la memoria histórica como el Milagro de Dunkerque. ¿Por qué Hitler no llevó a sus panzers hasta las playas para diezmar al ejército aliado? ¿Por qué dejó escapar a más de 300.000 soldados? ¿Caballerosidad o error de cálculo?

Hitler nunca pecó de generoso. Sus razones fueron estrictamente militares tal y como señala Ian Kershow, principal biógrafo del dictador alemán. El Führer aceptó la propuesta del general Gerd von Rundstedt de frenar la marcha de las unidades motorizadas para preservarlas de cara al avance hacia París. La Luftwaffe de Göring terminaría el trabajo. Cuando unos días después se dio cuenta de su error ya era demasiado tarde.

El 4 de Junio, el primer ministro Winston Churchill anunciaba en el Parlamento el éxito de la evacuación. Una victoria en medio de un desastre. Fue otro de esos momentos históricos en que el carismático líder recoge las cenizas y el dolor para entregar coraje y esperanza; el famoso discurso conocido como el We shall fight on the beaches:
"We shall go on to the end. We shall fight in France, we shall fight on the seas and oceans, we shall fight with growing confidence and growing strength in the air, we shall defend our island, whatever the cost may be. We shall fight on the beaches, we shall fight on the landing grounds, we shall fight in the fields and in the streets, we shall fight in the hills; we shall never surrender, and if, which I do not for a moment believe, this island or a large part of it were subjugated and starving, then our Empire beyond the seas, armed and guarded by the British Fleet, would carry on the struggle, until, in God's good time, the New World, with all its power and might, steps forth to the rescue and the liberation of the old."
"Seguiremos hasta el final. Lucharemos en Francia, lucharemos en los mares y océanos, lucharemos con creciente confianza y poder en el aire, defenderemos nuestra isla cueste lo que cueste. Lucharemos en las playas, lucharemos en las pistas de aterrizaje, lucharemos en los campos y en las calles, lucharemos en las colinas. ¡No nos rendiremos jamás! Y si, aunque no lo creo ni por un instante, esta isla o gran parte de ella, fuera subyugada y muerta de hambre; entonces nuestro Imperio de ultramar, armado y protegido por la Flota Británica, seguirá la lucha hasta que, cuando Dios lo quiera, el Nuevo Mundo, con todos sus recursos y poder, se lance al rescate y liberación del Viejo".
Vibrante.

Dos observaciones. 
La pantalla canta que no veas. Es una película Imax y ha de verse en una sala Imax. En el planeo final del spitfire sobre las playas casi no cabían las alas en la pantalla. El inmenso mar, las playas y el cielo claman por el formato preferido de Nolan.

Por otro lado es muy interesante que se estrene esta película en plena negociación sobre el Brexit.


Bonus.
Otro punto de vista sobre la evacuación de Dunkerque aparece en la película de John Wright, Expiación (Atonement). Allí el director lo resolvió con un memorable plano secuencia de 5 minutos de duración que analizan muy bien en spinoff.com.

jueves, 27 de julio de 2017

SANGRE A BORBOTONES - de Rafael Reig










Fresca, ingeniosa y desmadrada; esta novela festeja la imaginación y el espíritu literario. Una novela de género -negro- con todos sus tics, pero que transcurre en un Madrid distópico y está atravesada por una juguetona y ácida crítica a los modos y jergas literarios. 

Del mismo modo que Cervantes escribió el Quijote como parodia de las novelas de caballerías y salvando las distancias, Reig se aburría un día y se puso a escribir, al modo Chandler, las nuevas aventuras de un nuevo Philip Marlowe. Así nos confiesa el autor su gestación: 
"Siempre he dicho que no hablo para decir algo, sino para saber qué era lo que quería decir. Al escribir me pasa lo mismo: pienso con los dedos, moviéndolos sobre el teclado.Un día que estaba más aburrido que de costumbre me puso a escribir a mano, en un folio, una parodia de las novelas de Chandler. Me divertí tanto que al día siguiente continué con el juego. A la semana había inundado la Castellana, les había puesto a todos sombrero y había imaginado atascos de bicicletas y actuaciones de magia en los bares. (...)
Así fui avanzando, sin más programa que unir tres casos, igual que hacen falta tres hilos para una trenza."
El desenfado, la aguda intriga, el humor y el ingenio brillan en la propuesta. Sangre a borbotones es la novela que un autor pulp está escribiendo cuando su chica despampanante adquiere vida propia y se escapa a la realidad. Un empleado municipal sospecha que su mujer le engaña y un padre busca a su hija drogadicta fugada de casa. Estos son los tres cabos con que el autor trenzará su novela.
Un Madrid alternativo con la herida de La Castellana

Una novela que es deudora de una poderosa imagen inicial, cuya fascinación la sobrevuela entera y que sin más preámbulos nos sitúa en una realidad alternativa: España ha sido conquistada y el idioma oficial es el anglo...

"Frente a mi ventana se alzaba la siniestra pirámide Chopeitia Genomics, el edifcio más alto de Europa y el mejor protegido del hemisferio.
Acodado en el alféizar, veía los veleros amarrados en el puerto y el transbordador de bicicletas que unía Génova con Goya. El Canal Castellana atravesaba la ciudad de norte a sur y ya se había convertido en la principal vía de comunicación entre el centro y el resto de la península. También era el lugar apropiado para depositar a los sabihondos, los entrometidos, los deudores y los bocazas, todo con sus correspondientes zapatos de cemento. La policía lo dragaba cada pocos meses, lo que resolvía aproximadamente la mitad de los casos de desapariciones que teníamos pendientes." pág 17
La novela respira literatura por los cuatro costados. El autor convoca con pasión todas las felices liturgias que hacen encajar al texto en el género negro como un guante; para a la vez desbordarlo.
No es Carlos Clot, pero el Marlowe de Mitchum también llevaba un Fedora

El detective protagonista no puede ser más tópico ni clásico. Carlos Clot es un tipo melancólico, separado y que reconoce que en esos momentos "está volando bajito". Tiene tres características muy coloristas y expresivas: Un sombrero de ala modelo Fedora, lo único impecable en su atuendo; un latiguillo que periódicamente surge en la narración, "era mejor que no viera la cara que se me había quedado. No digo más". O "Así somos. No digo más", etc. Y una afición inveterada al whisky Loch Lomond, que permanece oculto en el archivador correspondiente a la letra I, la que le ayuda a fijar su estado de ánimo: "Abrí el archivador por la I de "Inconsolable". O bien, "Necesitaba consultar el archivo por la I de "Insatisfecho"; y muchas otras tan sabrosas.

Vive además, en una pocilga de apartamento que le sale barato porque allí se suicidó Carlos Viloria, "un clásico de nuestro tiempo", que dejó el apartamento inundado de papeles y notas que asaltan al detective como animales grotescos. 
"Recordé un endecasílabo: A ser morir, morir por esos ojos. Lo había encontrado una mañana, escalando con sus once patas adhesivas el espejo del baño. Lo aplasté con un periódico. Resto de Viloria o de sus lecturas, pecios del inédito, obstinadas formas de vida animal que se arrastraban por el alcantarillado alimentándose de desperdicios todavía sin clasificar por mi buen amigo Alfred Jota." pág 77
El propio título, Sangre a borbotones, reproduce el de la novela que está escribiendo el autor pulp Phil Sparks, alias de Luis María Peñuelas, quien contrata al detective para encontrar a su personaje huido. 
"Señor Clot: no he escrito ni una sola línea desde hace un mes.
De manera que Mabel Martínez había desaparecido y, como no sabía continuar sin ella, Luis Pueñuelas se había puesto a buscarla en el fondo de los vasos de ginebra.
Otro clásico." pág 31
Esta es una de las características más irónicas y metaliterarias de la obra: cómo se aplica a convocar todos los tics del género criminal, incluso mostrándose autoreferencial en cuanto a las reglas no escritas que lo rigen:

"Tres muertes, tres casos. Siempre es así: es una regla. Mujeres perdidas, perseguidas o atolondradas. Words, words, words.
Sobre mi mesa tenía las fotos: Lovaina Leontieff, Carolina Carvajal y Mabel Martínez. dos desaparecidas y una infiel. Dos de carne y hueso y una ficticia. Dos rubias y una morena. Entre tres nunca hay dos iguales: es otra regla." pág 34
El colmo de la intrusión de la literatura en la realidad de la novela se produce cuando el marido de la mujer adúltera, viendo el fiasco que ha supuesto la contratación de Clot, le envía una solicitud de ayuda al héroe de los novelas del Oeste que está acostumbrado a leer, las que escribe Phil Sparks. 
Callejones -obra de Suburbian52

Todo el texto mantiene con firmeza un eco de parodia que no estorba ni rompe el tono, verdaderamente conseguido, de novela criminal. El detective, los bares de los bajos fondos, las mujeres fatales y despampanantes, una asesina voraz como una mantis religiosa, los intereses secretos de las grandes corporaciones.... No falta ni un tópico y sin embargo la novela es sumamente original, tanto en su forma de narrar como en el desarrollo de sus tramas y hasta en el desenlace. Para gozo de sus lectores no falta ni la sospecha de una gran conspiración que responde al nombre de Protocolo 47: un experimento genético al margen de la ley financiado por Telefónica. Uuuhhmmm.

Ese eco de parodia, mezclado con una intriga muy bien aderezada, dota al texto de una textura pulp tan atractiva como provocadora, que hace que te bebas las páginas como si fuesen el dorado líquido archivado en la letra I.

Literatura y fantasía atraviesan las páginas con naturalidad. A los personajes que han huido de sus autores y se esconden en tugurios de mala muerte, se les une el robo de cabezas en mitad de los espectáculos de magia, cuando el mago ha cortado en dos a su ayudante (¿?). El tono recuerda tanto a la película ¿Quién engaño a Roger Rabit? como al de Los Sueños de Quevedo.

La cosmovisión de "el detective", su ética, el dejo melancólico, incluso patético e infectado del virus literario se aprecia claramente en la siguiente viñeta con el detective vigilando a la mujer adúltera. 
"Era un mujer sola, una vida de mujer arrinconada entre los hombres, las pecas y los pequeños polaroid, que cada día le irían haciendo menos caso. Una vida verdadera y frágil. Una vida humana: minúscula, pero imprescindible. Como todas.
Me di cuenta de que si a nadie, absolutamente a nadie, le importara la existencia de Carolina Carvajal, el universo entero se desmoronaría de golpe, dejaría de tener sentido, se convertiría en nonada, quisicosa, a tale told by an idiot, full of sound and ruty, signifyin nothing.
Así que ahí estaba yo, Carlos Clot, un piernas, un don nadie, el hortera de Charlie Clot, un private dick de cien pavos el día, tras la acacia de cartón-piedra, sujetando el firmamento entero, apuntalándolo con la columna de mi amor inmediato por esa mujer desconocida, igual que los estilitas sostenían el cielo con sus oraciones." pág 81
Incluso el desenlace se anuncia con un enigma netamente literario, el que una de las mujeres desaparecidas ha dejado subrayado en un libro, Prosas Profanas, de Rubén Darío:
"Yo comprendo el secreto de la bestia. Malignos
seres hay y benignos. Entre ellos se hacen signos
de bien y mal, de odio o de amor, o de pena
o gozo: el cuervo es malo y la torcaz es buena. 
Ni es la torcaz benigna, ni es el cuervo protervo:
son formas del Enigma la paloma y el cuervo."
Para concluir volvemos a la introducción del autor:
"Quizás entonces no sabía hasta qué punto había escrito algo que tocaba directamente mi centro nervioso. No sospechaba que el Madrid anegado era una imagen que necesitaría explorar hasta el final. Bajo el agua se queda siempre nuestra juventud y bajo el agua permanecen despiertas, inalteradas pero inaccesibles, nuestras esperanzas. Para llegar a comprender esto tuve que escribir dos novelas más: Guapa de cara (2003) y Todo está perdonado (2011), ambas ambientadas en el mismo Madrid y con el mismo personaje, Charlie Clot, un piernas al que no me resulta posible dejar de querer."
Como a mí.